martes, 1 de octubre de 2013
Anhelo
martes, 27 de agosto de 2013
Cuando te bloqueas y no puedes dar un paso que te salvaría de caer por el precipicio.
lunes, 29 de julio de 2013
Hoy me he levantado torcida.
jueves, 11 de abril de 2013
Conflictos.
jueves, 21 de marzo de 2013
Días buenos y días malos.
domingo, 24 de febrero de 2013
Echar el freno.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Enganchada al pseudoamor.
También es verdad que, detras de un escéntrico e interesante macho con talentos sexuales sobrehumanos, se ocultan acomplejados escondidos detrás de una imagen, gente que me vuelve loca y que, además, me somete!!!!!!!!!
Supongo que dentro de treinta años escribiré un libro sobre mis aventuras amorosas; será divertido y morbosillo, quizás no haya mucho sobre el amor que escribir, pero así son las cosas!
De nuevo la vida tiene reservadas sorpresas para mi, no vendo el piso, no tengo inquilinos y estoy a punto de firmar el alquiler de mi nueva casa, pero todo saldrá bien, lo se, siempre sucede así.
martes, 17 de noviembre de 2009
Este es el fin de una etapa.
Se acabó todo esto, ahora empiezo a ser yo la protagonista, se acabó sentirme menos, dejar que me pisen, llorar, estar sola. No voy a seguir escondida en lo que fue mi refugio y mi perdición.
Nunca mas voy a permitir que nadie me diga que no soy suficiente, que no le valgo como soy, que tengo que cambiar... Nunca mas voy a permitir que nadie me grite, ni me humille, ni me diga lo que puedo o debo hacer... Nunca mas voy a permitir que nadie me mire por encima del hombro, que me juzgue, que me condene y que me castigue... Nunca mas voy a permitir que nadie me haga sentir que está mal ser como soy... Nunca mas voy a dar algo a quien no sepa apreciarlo, ni bombones, osos o flores y mucho menos mi alma al desnudo... Nunca mas voy a esperar en balde... Nunca mas voy a confiar en nadie que no merezca mi confianza, que no me la demuestre, que tenga dudas, que me mire llorar y deshacerme sin conmoverse... Nunca mas voy a estar en un segundo plano, ni me voy a conformar con las migajas...
La vida es muy corta y ya la he desperdiciado bastante. Este es el regalo que me voy a hacer por mi cumpleaños, por que me lo merezco.
jueves, 15 de octubre de 2009
La cuestión es por qué me busco esos problemas, por que la responsabilidad del SI a la chica es exclusivamente mía; descubrir eso, o ser capaz de reconocerlo es mi tarea.
Lo que está claro es que tiene que acabar y la única manera de que eso suceda es atajarlo desde la raiz. Pero, ¿cuál es el origen?, ¿me busco problemas por que no se vivir sin ellos?, es bastante probable por que siempre he tratado, en mi infancia y adolescencia, de ser la que soluciona los problemas ajenos para no tener que mirarme a mi misma. Esto también se mezcla con problemas de asertividad; me suele costar distinguir entre lo que yo quiero realmente y lo que me siento forzada a hacer.
Dependiendo de quién sea mi interlocutor, la necesidad de agradar tiene mayor o menor intensidad. También es verdad que hay personas cuya autoexigencia me empapa de tal manera que pierdo la perspectiva. Problema del otro cuando su exigencia es muy grande y problema mío cuando no soy capaz de distinguir mis propios contornos, lo cuál encajaría con esa necesidad de la que se me responsabiliza de dominar.
Si encima mezclas todo esto con el miedo a perder a una persona que se ha convertido en el punto de inflexión en tu vida, esa persona con la que ya no puedes fingir y jugar a las casitas, por que es una persona de carne y hueso y con la que querrías empezar una vida nueva. Pero eso da demasiado miedo; cuanto mayor es el sentimiento, mayor es el miedo al batacazo, sobre todo si la otra persona no te ofrece la estabilidad que suavizaría todo, mas bien lo contrario, que su inestabilidad te hace zozobrar. Ese es el momento en el que pierdes el sentido, el control y la cordura. todo se convierte en un torbellino que te arrastra. Nada tiene sentido, querrías agarrar a esa persona y no soltarla nunca, pero no te atreves a decírselo por si tu euforia le hace correr en sentido contrario. Pero como no te atreves a expresarte tratas de interpretar en cada uno de sus gestos, expresiones, tonos de voz, actos cotidianos intentando descubrir si él se quedará contigo, si alguna vez seras parte del mastil que le de la estabilidad. Pero tu le provocas aún mas devaneos, eres marejada en su ya de por si difícil travesía y, cuanto mas tumultuoso es el movimiento, mas zozobras tú, mas interpretas un papel, mas tratas de deducir sobre él... para terminar naufragando.
En definitiva y para no liar mas la madeja, ayer solucioné el problema de los gatos, fui capaz de imponerme para que vinieran a llevarselos. Mientras tanto, cogí TODOS y cada uno de los correos de distrubución de desgracias animales y los marqué como spam. Radical, pero es una medida absolutamente necesaria de profilaxis para mi espíritu en reconstrucción. Así que, en una hora, había solucionado un angustiante problema que nunca fui capaz de zanjar definitivamente.
Cuando el coche arrancó con los gatos y yo subí a mi casa, me senté en el sofá con un alivio que hacía mucho mucho tiempo que no sentía, tanto fue así que no sentí mi desgarro interior. Me acurruqué unos minutos, después me lié un porrito y me puse a ver una serie americana de investigación, que me encanta hacerlo, y disfruté de una tarde tranquila pudiendo acariciar a mis propios gatos, que se acurrucaron a mi lado agradecidos.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Sobre el arte de meterse en líos
La cuestión es, ¿soy yo una de ellos?, el sábado me dijeron que soy una de esas personas, eso y otras tantas verdades mas. Todavía estoy hecha pedazos, es una sensación de vértigo, sorpresa, pánico y profunda tristeza. Ya no solo por la dureza de lo dicho, por el dolor y la, creo, rabia que había en lo que se me dijo, si no por la casi certeza de que es cierto, por lo desnuda que una se siente cuando no tenía ni la mas remota idea de algo así, por lo horrible de descubrirse siendo algo que te horroriza, por el miedo que produce no saber si seras capaz de cambiarlo (juro que lo haré, no puedo soportar la idea de ser así), lo peor de todo es el nudo que se me forma en la garganta, en lo mas profundo de mi alma, al saber que no se quién he sido, al saber que he dañado, que he contribuído a perder lo que mas quería.
No es el clásico lamento de la pérdida reciente, no, es una vivencia de autoconciencia completamente abrumadora, la pérdida es un eslabon mas con el que tendré que vivir, pero uno mismo es insustituible, por lo que la toma de conciencia de este yo real es lo que me aprieta, hasta casi llegar a ahogarme. Pero se que podré con ello, con esto y con el resto de revelaciones angustiantes.
Por de pronto, la realidad mas evidente, ese lío en el que me meto siempre y que mas angustia me produce, aquello que mas me desequilibra, ha sido erradicado de mi existencia. He puesto los medios para evitar la ocasión, así evitaré el peligro.
Ningún correo de distribución hará mella en mis momentos de debilidad por que ninguno pasará por mi bandeja de entrada.
Mi madre me dijo el lunes que estoy un poco asilvestrada, y es cierto. Es una realidad que encaja con lo que ya he descrito en un montón de ocasiones sobre mi misma, sobre ser una especie de "fierecilla indomable". Siempre he hecho las cosas a mi manera, a pesar de ser una persona bastante maleable pero poco dúctil en ocasiones, peleo a muerte por las cosas, con impertinencia y la lengua bien afilada para luego dar mi brazo a torcer con facilidad, lo que genera mucha violencia y malestar, tanto en mi como en mis interlocutores. Es como cuando alguien te agrede vervalmente y no reaccionas, no contestas nada y luego te pasas dos días con el clásico "le tenía que haber dicho...". Es que no hay peor enfado que el enfado con uno mismo. Supongo que por aquí van los tiros cuando me dicen que intento controlar, que tengo una lucha de poder... cosa de la que no soy consciente... en este caso no he tenido la misma epifanía.
lunes, 12 de octubre de 2009
Sin corazas
Pero claro, te das cuenta cuando ya es demasiado tarde. ¡Qué cruel es el destino!.
Siempre asumí que era la víctima de mis propios fracasos en lugar de la responsable de ellos y de sus consecuencias. Siempre me sentí inocente y jamas se me ocurrió,ya no pensar, si no realmente interiorizar que yo SI que puedo dañar a la gente, si que puedo partirle el corazón a alguien... y justo tengo que experimentarlo con la última persona a la que querría perder.
Siempre que he visto o imaginado su pérdida he entrado en caos, de puro miedo, de pura angustia; y son, precisamente, ese miedo y esa angusita los que me han hecho vivir dentro de mi coraza, sentir "hacia dentro" y, al final, perderlo todo.
Se que las cosas suceden exactamente como deben suceder, sin embargo, no puedo evitar sentir un nudo en la garganta al tener que asumir el resto de la vida con esta pérdida, con haber tenido mas de un año para ver y no haber sido capaz, y digo ver, por que sentir he sentido... mas allá de lo que él pueda creer, pero mucho mas "acá" de lo que he sido capaz de expresar, por que el miedo ha llegado a ensombrecerlo todo.
En mayo pensaba que no sabía lo que se perdía, no me sentía valorada y resulta que fuí yo la que no supe ver lo que tenía. El tiempo pasará y viviré con esa pena.
Hoy tengo que vivir sabiendo que he perdido a la única persona con la que quiero estar, alguien tan especial que supera todas las expectativas de mis enormes fantasías infantiles, juveniles y adultas.
martes, 25 de agosto de 2009
Introspectiva
A veces la vida se nos presenta de manera extraña, aunque realmente la vida es como es y nosotros tenemos nuestras percepciones muy cambiantes y dependientes de factores externos e internos que varían totalmente el color de las cosas.
Yo no pretendo saber lo que quiero o tomar decisiones que hagan que sienta que estoy determinando mi existencia. Me apetece tomarme la vida de una manera mas sencilla y natural, quiero elegir las cosas que me apetecen y que siento que son para mi. Soy una persona muy intuitiva que se turba, en ocasiones, con la velocidad de mi propia mente, que corrompe y distorsiona mis propios deseos basados en mis sensaciones.
Teniendo en cuenta que las personas que revolotean a mi alrededor solo me apetecen en tanto en cuanto no intercedan en mis ondas emocionales, son bienvenidas, por que la gente te aporta cosas increíbles, pero no me apetece forzar el hueco para dejar entrar a alguien en mi vida.
Es cierto que siempre me he sentido como una "fiereccilla indómita", una especie de tom sawyer, un espíritu libre, que una parte de mi pelea a muerte por ser como habría sido de recibo que fuera (una señorita lista y virtuosa que hace que sus padres se sientan orgullosos de ella), pero dentro de mi hay otras mujeres, una niña como mi primita Claudia, nerviosa, lista, indómita, dominante pero muy sensible que solo se entiende con los animales, que lleva un vencejo en el hombro y que siempre anda descalza, que alimenta con gusanos blancos a Ramón, el pajarito del parque del oeste que luego se debatía entre ser libre y volver a mi cálido hombro, una niña que, en realidad, añoraba el amor de su madre como quien fantasea con ser princesa, una niña querida por su padre, el mismo que le dejaba moratones también en el alma, pero al que no puede guardar rencor... esa niña busca un regazo cálido y amoroso, lo que me ha traído serios problemas en alguna relación, pero también está la mujer fuerte y dominante heredera de ese tom sawyer que no acepta lo que no entiende, que no para hasta hacer lo que cree que es justo, que es capaz de acoger en su seno a cualquiera, darle cariño, comprensión y fuerza para continuar, esa mujer intuitiva que lee en los corazones y casi puede tocarlos, que sabe cuáles son los rincones oscuros de sus seres queridos y, cuando quiere, puede poner luz en la oscuridad... ella tiene ese don.
Y está la mujer que ha vivido con un torbellino en el estómago y en el alma pero que ha conseguido ver, tras mucho trabajo, que la paz estaba ahí mismo, que ha conseguido verse a si misma frente al espejo, sencilla y sensual, fuerte e independiente. Cierro los ojos y puedo ver mi cuerpo y mi alma, me siento dentro de mi, cada poro de mi piel y dejo que mis huesos alcancen la ingravidez sumergiéndose en un mar imaginario en el que solo estoy yo, tomando conciencia de mi misma, sintiendo con cada centímetro y llenándome de mi misma, de energía, de mi propia fortaleza.
Por eso no me importa estar aquí o allí, puedo hacer lo que quiera con mi vida, eso es secundario, lo importante es esa mujer sumergida en su propio mar espiritual. Ahora el mundo no importa demasiado, las relaciones mediocres tan solo me inspiran una sonrisa condescendiente, por que yo busco algo mas elevado, una manera de vivir en la que los roles los define la espiritualidad y no los factores externos (trabajo, barrio, coche, dinero...)
No me importan los errores cometidos, no me importan los sucesos difíciles, valoro lo que he aprendido y que yo, a pesar de ser una mujer inconstante y mediocre para un mundo postmoderno, valoro la riqueza de las experiencias vividas y de las personas, mis pequeños cosmos añadidos, que orbitan a mi alrededor. Me siento plena en la soledad de mi casa, en la seguridad de mi vida, con mi incienso y mi música, las caricias gatunas, los lametones en los pies de los perros prestados... el aire de la casa de campo que alivia una noche cálida y la convierte en un oasis de agosto, el olor de la ropa limpia y la frescura de un helado de chocolate.
¿Como puede esa mujer perder su identidad sin saber ni cómo?, supongo que la necesidad de complacencia, no se si social o de ausencias vitales.
Solo se quién soy yo ahora, una persona normal con una fuerza interior que, en ocasiones, se desborda y se confunde.
Se que puede parecer una vuelta de tuerca absurda, pero siento correr a todas las mujeres de mi familia por mis venas, un matriarcado terrible, mujeres de una fuerza desbordante, mujeres sensibles, mujeres desgarradas que buscan la paz. Es fascinante poder sentirlas. Todas ellas me dan fuerza y se que la vida es maravillosa, que el mundo está frente a mi y que puedo hacer lo que yo quiera, por que nadie espera que tenga que hacer grandes cosas, solo estoy yo, estamos todas, y solo buscamos la paz.
jueves, 6 de agosto de 2009
Decisiones difíciles y esperas también difíciles
Sin embargo, si pretendemos que la responsabilidad de la elección recaiga sobre otra persona, nunca estaremos seguros de haber hecho lo correcto, exigiremos a esa persona que nos de la seguridad de que hemos hecho lo correcto y siempre habrá una sombra de desconfianza o miedo.
Tampoco es sencillo tener que quedarse en paz y confiando en que la decisión de otros sea aquella que afecte directamente a tu propia vida y a tu propio camino, no es facil tener paciencia y confiar; de todas maneras, sea cual sea el giro que nos de la vida, será lo mejor.
lunes, 20 de julio de 2009
Autoexigencia cero.
Estoy en un periodo de descanso intelectual y emocional que me está viniendo estupendamente. Me he bajado el nivel de autoexigencia a 0 y me estoy dejando llevar, me mimo, me cuido, hago lo que me apetece sin tener en cuenta ni por asomo si me conviene o no, estoy disfrutando (y recuperando el tiempo perdido) de mis amigos, haciendo planes (también recuperando el tiempo perdido) y disfrutando, en definitiva, de mi libertad (gustosamente recuperada).
Tengo nuevos proyectos, como el de cambiar de casa, cosa que llevo queriendo hacer desde hace varios años y, por motivos que no me voy a parar a describir para no cabrearme conmigo misma en mi periodo de autoexigencia 0, no lo he llegado a hacer nunca. También tengo pendiente lo de la moto, y creo que prefiero comprarme una pequeña antes de continuar con lo del carnét.
Lo de la casa va a ser lento y complicado por que busco algo dificil de encontrar, pero se que lo encontraré y empezaré una nueva etapa mas limpia espiritualmente, ademas, es que últimamente me siento muy bien.
miércoles, 24 de junio de 2009
Mi pobrecita rodilla
Me preocupa un poco, por que no me importa retrasar lo de la moto, pero el yoga quiero que forme parte de mi vida y no quiero dejarlo. Puedo salir menos con la bici o hacer otro tipo de ejercicios que no me pasen factura a la rodilla... me he desanimado un poco y he acabado pasando un par de semanas de reflexión en las que me he sentido realmente floja, sin fuelle y bastante triste. He estado recapitulando y organizando ideas, reconociendo pautas, estudiando mecanismos... Podría parecer que este trabajo es absurdo y algo destructivo, pero no es así, la vida es muy larga y creo que es necesario pararse a estudiar las propias jugadas con el fin de perfeccionarlas para una mayor efectividad de las jugadas siguientes.
No se trata de autocastigarse por los errores cometidos, si no de estudiar los mecanismos inconscientes que nos hacen la vida mas difícil para poder eliminarlos en la medida de lo posible y sustituirlos por otros mas sencillos o mas constructivos para nosotros.
Mi terapeuta me dijo, entre risas, que no debía salir con el tipo de hombre que me atrae hasta no haber "reestructurado" ciertos patrones para dejar de salir con hombres autoritarios y agresivos o violentos, así que les he comentado a mis amigos que mi terapeuta me ha prohibido a los hombres, aunque me permite los amantes, qué generoso!.
Así que nada, tendré que empezar a valorar un poco mas las cosas sencillas y olvidarme del tipo de persona que se ha construido una máscara super barnizada de estudiada sofisticación, esa gente que no deja nada al azar, ni en su forma de vestir, ni en la música que escucha, ni en lo que come, que practica todos los deportes guays, nada de futbol ni patochadas, que habla varios idiomas, que necesita rodearse de un halo de misterio y sabiduría por haber vivido en diferentes sitios... que construye con todo esto una coraza que solo lleva a la soberbia y que descuida el interior, las entrañas, en lugar de dejar que todas estas cosas abran sus espíritus y los engrandezcan, es decir, que se "sencillicen", se convierten en personas hiperexigentes eternamente insatisfechas.
Yo no he vivido fuera de españa, ni hablo idiomas, me permito el lujo de pasarme una tarde entera viendo series americanas en la tele mientras plancho, paso el aspirador y hago el baño, me satisface, me llena de una forma paralela a cómo me llena salir a la montaña, sea la de aquí al lado como la de la conchinchina. Estoy cansada de eso que se supone que debemos ser o hacer para parecer mas sofisticados y diferenciarnos de la plebe, lo que mi amigo P llamaría "gafapastismo", que son los dandis del siglo XXI, mas preocupados por parecer que por ser.
En este sentido yo me siento orgullosa de mi misma por que siempre he dado prioridad a mi interior frente a mi exterior y, hoy por hoy, puedo decir que tengo gente a mi alrededor que me quiere de verdad, tal cual soy, gente con la que puedo contar. ¿Existe un alimento mayor para el alma que los mensajes que intercambiamos mi amiga N y yo tras una conversación serena de café?,
Joan- "Me ha dado mucha energía positiva verte hoy, eres de lo mejorcito que tengo, te quiero mucho :)"
N- "Cuando vi tu sms ¿sabes qué pensé? En que has estado conmigo en los momentos más importantes de mi vida, pero no en plan estar ahí, sino compartir la experiencia, tú ya me entiendes. Y me sentí afortunada. No todo el mundo tiene alguien especial con quien compartir sus momentos especiales…Eres la única persona a la que le puedo contar cualquier cosa"
El mundo es maravilloso por que está lleno de gente maravillosa, y yo los quiero a todos, tanto a los neuróticos musculitos como a los moteros borrachines, a las que siempre llegan tarde y a las que se inventan historias, a las que arrollan con su energía y a las cándidas vegetarianas, a los gafapastas dominantes y asustados y a las que escriben su historia en blogs.
lunes, 15 de junio de 2009
Las amantes de Fabricio
lunes, 8 de junio de 2009
Recuerdos tristes
No me siento especialmente mal ni especialmente bien y, sin embargo, continúo preguntándome por qué me hago estas preguntas. Se muy bien que, de la misma manera que no hay diferencia entre dos lunes de dos semanas diferentes y, sin embargo, no se parecen en nada, del mismo modo se que la pregunta que me hago es errónea y su respuesta depende mucho de la forma de plantearla. Es mas, la forma de plantearla ya lleva implícita la respuesta.
Otras tantas preguntas vienen a mi mente en espera de una respuesta que me suavice el alma.
Pero la que enturbia este tibio momento de la tarde es por qué las relaciones humanas desafian totalmente las relaciones causa efecto de la naturaleza por su desproporción, su absurdo y su capacidad de hacer daño. Por qué aquellas reacciones que no consigo comprender, por qué quería hacerme daño, por qué tenía esas emociones tan violentas hacia mi, y tan negativas... cuando en esta ocasión, en esta relación, estoy plenamente convencida de no haberlas provocado en absoluto... pero precisamente en esta forma de plantear la cuestión está implícita la culpa. ¿Cómo podría, si no, plantearme ese por qué cargado de emociones tristes y frustradas si sintiera con el corazón y el estómago en lugar de la cabeza y los años que esas reacciones, esa desproporción pertenecen exclusivamente a los problemas de aquella persona?.
Comprendo que es la tristeza que se produce cuando un pequeño ángel que te abraza con sus alas te roba la cartera en ese movimiento, un ángel embaucador que te cautiva para convertirte en la materia prima de su quimera, que te lastima con cada movimiento transformador, por que tu no eres una quimera, tu no eres aquello que él pretende y, con cada movimiento moldeador, se hunde como un cuchillo en tu carne.
No estoy muy segura siquiera de si yo misma soy consciente de las energías que se mueven cuando uno elige a otra persona, por que elegir es un acto de fe, un acto de confianza, es una manera de construir un nuevo universo para esas dos partes que se unen, y eso no es un juego.
lunes, 1 de junio de 2009
Ufff, clases de moto!
Desde que me decidí a hacerlo, una vez que la cosa estaba ya cerca, me entraron ganas de salir corriendo y dejar la idea a un lado, al fin y al cabo, quién me manda a mi meterme en estos berenjenales???, pero no, esta vez no me voy a dejar llevar por el miedo y voy a hacerlo. Mi objetivo es aprender, luego ya veremos si hago el examen y si me decido a ir de motera por la vida, de momento, pasito a pasito.
Y ahí estaba yo, encima de una Suzuki TU250X, con unos 130 kilos bajo mi trasero y un circuito pequeñito... uffff, qué difícil hacerse con la primera, el freno, el embrague, las curvas... al principio insegura, luego me he metido en la zona de palos... o como se llamen, ¡qué difícil!, tanto que se me ha caído la moto!, pero no ha pasado nada, tras recuperarme del susto, ya casi al final, le he empezado a coger el truquillo, pero qué sufrimiento!, es duro aprender, pero volveré!!, tengo que aprender!!, además, me ha dicho el profe que se me ha dado bastante bien :)
sábado, 30 de mayo de 2009
En la vida no se cumplen las reglas de la física macrocósmica, en esta vida, el que coge las escaleras mecánicas y trata de correr sobre ellas para llegar antes al destino, siempre llega mas tarde que el que va a su lado andando tranquilamente y sintiendo bajo sus pies cada paso que da.
De nada sirve saber lo que uno quiere llegar a ser si lo convierte en una máscara que recubre lo que uno es en realidad, por que esas características que podrían suavizarse con calma, tiempo, autoaceptación y cariño, se convierten en cosas oscuras que se agrandan constantemente, que crecen a medida que uno trata de taparlas, de ignorarlas y de fingir que no existen. Tan solo hay que aceptarlas, es muy sencillo, por que no pasa nada, así se desdibujan y terminan por desaparecer. Así crece uno trabajando por mejorar, pero mejorar de verdad, no tapando huecos.
Cuando uno no acepta sus peculiaridades, estas se vuelven contra uno de las formas mas variopintas, como la ira contra los demás, la exigencia, la dominación, la inaccesibilidad emocional, la incapacidad de amar, la imposibilidad de aceptar a los demás como son y amarlos tal cual son.
Esta semana ha sido ajetreada y apenas he tenido tiempo para mi, pero es una fuente importante de vida en mi existencia lo que los demás me aportan. He recuperado mi tiempo con esas personas que tengo cerca y que tanto me alimentan, he reído y charlado, he tomado mojitos en la latina y he bebido cerveza en aluche, he hablado sobre la vida y la meditación en san francisco, he conocido el lado artístico de un compañero y charlado con él y una amiga sobre los talleres de escritura, he vuelto a mi vida, he vuelto a soñar, he vuelto a tener hambre, sed... he recuperado mi vida, que crece por momentos.
lunes, 25 de mayo de 2009
Positividad
El sábado me fui al pueblo a pasar el fin de semana con mi familia, había tenido intervención por la mañana y había salido de trabajar sobre las 12. A la hora de comer pasaban a buscarme a mi casa la pareja perfecta, mi hermana pequeña y su novio. Yo estaba muy tensa, muy nerviosa… y cuando me pongo así, no hay quien me soporte, todo lo que sale de mi boca son exabruptos, me arde el veneno en la garganta. Tenía que ir, con mi pena mitad dolor, mitad rabia, a volver a dar explicaciones, “vienes sola?, no viene El Chino contigo? (J pasaba tres semanas en china y una en Madrid, aproximadamente…)”, “pues no, El Chino y yo ya no estamos juntos”… miradas de sospecha, complacientes, tistes, de sospecha… “ay, Mariquita!” (así me llama mi abuela y no se si hay algo en el mundo que mas me guste). Pero lo que mas me fastidia de esa situación es que yo soy un surtidor y hace falta sólo la caída de una hoja de un árbol para provocarme el llanto, con lo marimacho que soy… ahora, que con las situaciones mas críticas, fía como un témpano, ni una sola lágrima.
Así que, ahí estaba yo, de camino al pueblo para celebrar el cumpleaños de mi padre, enfurruñada como un pequeño demonio de tasmania, augurándome la peor de las pesadillas. Tiempo perdido, como tantas veces, adelantando acontecimientos.
Es cierto que, según llegué, mi abuela me miró a los ojos desde la escalera y ya puso cara de espanto, sus ojos reflejaron perfectamente su sensación de profunda tristeza y angustia. Es cierto que hice un esfuerzo enorme por no llorar, es cierto que ya había atravesado la barrera de mis sobrinos preguntando “dónde está J?”, es cierto que se me inquieta el alma cuando estoy en el punto de las miradas tristes, es cierto que no me gusta que esperen algo, sea bueno o malo, de mi, es cierto que me gusta hacer las cosas a mi manera y que no se hacerlo de otro modo.
Sin embargo, pasamos la tarde charlando sobre mi sobrino el mayor, sobre cómo manipula a sus profesores y a los niños del cole, como nos hace reír con su inocencia de niño de ocho años y su inteligencia descompensada. Parece que, en su caso, el ser superdotado no le hace sentirse desplazado, es un niño bastante seguro de si mismo y a mi me fascina que tuviera un pensamiento abstracto cuando apenas sabía andar, no tenía mas de un año cuando iba como un enanito hablando y divagando sin parar de la mano de su madre, acosándola sin querer, intelectualmente, “mamá, si yo pienso en una cosa en mi cabeza, ¿esa cosa es real?”.
Después nos fuimos al campo con la moto de trial que tiene el novio de mi hermana, yo quería cogerla, solo había cogido en mi adolescencia una especie de vespino trucada que tenían mis primos… y me encantó, también la cogí el domingo… y me muero de ganas de saber llevarla bien, no solo de ir por los caminos, si no de controlarla lo suficiente como para meterme por sitios complicadillos… por que este año me tengo que comprar una moto.
Aun así, el domingo no podía controlar la tristeza que sentía, a pesar de tener claro que las cosas tienen que ser así, hay momentos bastante tristes, momentos en los que mi cerebro elabora a velocidades meteóricas montones de pensamientos. Me resisto pero la tristeza no se va… claro, es que no hay que luchar contra ella, no hay que temerla, tan solo hay que asumirla y ocupar el tiempo en cosas que te hagan sentir mejor.
El domingo estuve encantada de llegar a casa, abrí la puerta y ahí estaban mis fierecillas esperándome, la casa estaba limpia y ordenada, he conseguido poner en orden mi existencia. No se cómo ha podido suceder, pero la paz y la calma se ha empezado a colar en mi espíritu por alguna ranura… o quizás nace de mi… quién sabe, pero bienvenida sea.