lunes, 15 de junio de 2009

Las amantes de Fabricio

"La amante de Fabricio era inteligente y bella, de lo que Fabricio no podía consolarse. <<¡No debería comprenderse a si misma! -exclamaba gimiendo-; su inteligencia me estropea su belleza; ¿seguiría enamorándome de la Gioconda cada vez que la miro, si al mismo tiempo tuviera que oír la disertación de un crítico, por exquisito que fuera?>> La dejó y tomó otra amante que era bella y tonta. Pero a cada paso le impedía gozar de su encanto por una implacable falta de tacto. Después esta amante aspiró a la inteligencia, leyó mucho, se volvió pedante y tan intelectual como la primera, solo que con menos naturalidad y con coladuras ridículas. Fabricio le rogó que se callara hasta cuando no hablaba, su belleza reflejaba su estupidez. Por fin conoció a una mujer con una inteligencia que sólo se manifestaba en una gracia más sutil, que se contentaba con vivir y no disipaba en conversaciones demasiado precisas el misterio encantador de su naturaneza. Era dulce como los animalillos graciosos y ágiles de ojos profundos, y turbaba como turba al despertar el recuerdo punzante y vago de nuestros sueños. Pero no se comó el trabajo de hacer por él lo que habían hecho las otras dos amantes: amarle." Fragmentos de una comedia italiana. Los placeres y los días. Marcel Proust.

3 comentarios:

David dijo...

No tengo costumbre de leer a Proust, pero voy a intentarlo con este.

Nanny Ogg dijo...

Pues yo nunca he leído a Proust pero tras leer tu post me han dado ganas :)

Besos

joaninha dijo...

...para gustos... :)
besitos!