jueves, 11 de abril de 2013
Conflictos.
Parece que uno se inspira mas cuando no se siente bien, al menos yo soy de esas personas a las que se les activa la maquinaria para intentar comprender el por qué de cierta cosas. Se que no es necesario comprenderlo todo, que no todos estamos preparados para comprender según qué cosas, que otros no queremos, consciente o inconscientemente, entenderlas, se que las respuestas son múltiples y variadas, la mayoría válidas, pero que no satisfacen mas que a unos pocos.
A veces se hace complicada la comunicación sencillamente por las diferencias de cada uno, por cómo se expresa uno y cómo recibe el otro y viceversa. Pero otra cosa es que te intenten hacer comulgar con ruedas de molino, cuando le dices a alguien que sabes que te está mintiendo con toda la mano izquierda que puedes, tanta mano izquierda que dejas tu persona a merced de un manipulador, una manipuladora, en este caso, y la manipuladora insiste y retuerce su historia ante tu perplejidad, pero sin apearse de la mentira, solo adornándola o justificándola. Y tú escuchas sopesando las miles de opciones que hay, desde la indiferencia absoluta, hasta el bofetón. Pero eliges una que deje un equilibrio aceptable entre la pérdida de dignidad que supone no expresar tu deacuerdo para evitar un conflicto y tener, además, que dar explicaciones de por qué sabes que la otra persona te esta mintiendo y manipulando. Así que eliges no perder el tiempo y actuar en consecuencia.
Pero llega un momento en el que la manipuadora pretende, además, coger algo que tú has donado a otra persona para beneficiarse ella, vamos, pedir lo donado a esta tercera persona para ella, todo ello sin contar con la donante, que soy yo.
En este momento dejo el estupor indiferente, me dirijo a ella, con calma pero sin dudar, y pongo de manifiesto que es una inmoralidad su manera de actuar.
Pues eso desencadena un torbellino, una explosión de victimismo y chantaje emocional, amenazas veladas, cubiertas de lamentaciones y mas victimismo.
Estoy confusa, este conflicto me ha revuelto un poco por dentro, pero claro, ayer tampoco tuve un buen día y eso suele hacer que me cuestione. Tampoco ayuda dormir dos horas y media.
jueves, 21 de marzo de 2013
Días buenos y días malos.
Hoy tengo uno de esos días resacosos, pero de resaca emocional, que es una sensación bien conocida por mi. Estoy triste y apagada, un poco asustada y con poca confianza en mi, en ser capaz de tomar una decisión dolorosa y no dar marcha atrás.
Necesito ser consecuente con lo que se que necesito, que merezco, con lo que me corresponde. No quiero enfadarme con nadie ni sacar trapos sucios, ni seguir mirando al pasado, quiero mirar hacia el futuro viviendo plenamente el presente; esto supone no sufrir innecesariamente y respetarme a mi misma consiguiendo que los que estan a mi alrededor me valoren y me respeten. Pero eso me cuesta mucho conseguirlo. Me cuesta horrores que algunas personas muy cercanas vean lo bueno que hay en mi en lugar de casi solo lo malo, lo malo que tengo y lo que se me achaca. Hoy estoy triste por eso. Siento que me desvivo y que hago mas de lo que cualquera haría por otra persona y que, cuanto mas hago, menos se valora. Algo estoy haciendo mal.
Se que cometo errores, como todo el mundo, que no soy perfecta. Se que me cuesta aceptar las respuestas que no quiero escuchar, pero me entristecen profundamente las respuestas displicentes y faltas de sentimientos y tacto. Necesito poder expresar mis sentimientos y necesidades sin ser castigada por ello.
Pasan los años, estoy cansada de las épocas convulsas.
domingo, 24 de febrero de 2013
Echar el freno.
Es muy difícil pararse y ser consciente de quien eres en esta vida que llevamos, con tanta autoexigencia, tantas necesidades creadas, tanta crisis, conflictos laborales y personales... pero hay que echar el freno para no perder de vista lo único que es fundamental, tú.
Alfredo me dijo que estoy encorsetada y le he estado dando vueltas. Lo cierto es que yo estaba convencida de que, desde que salí de la casa, mi vida había cambiado y había dejado atrás mucho lastre, sin embargo, también dejé atrás una parte muy importante de mi misma, y es justo esa en la que solo estoy yo, esa capacidad de ser yo misma. Puede que me haya dejado llevar por aquellas cosas que debería querer, sentir, ser... nublando lo que de verdad soy, quiero y siento. Y es que no es tarea fácil.
Ahora estoy dispuesta a pararme y a dejarme llevar para poder volver a sentirme. Una de las cosas que echo de menos es este rincón privado en el que expresarme, reflexionar y divagar. Me siento un poco oxidada, la falta de costumbre ha de ser, pero aquí estoy, he vuelto y sigo siendo yo... y me siento bien.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Enganchada al pseudoamor.
No se como me lo monto, pero ya tengo una nueva historia... un pijísimo con un supercoche y que cumple todos los requisitos para NO ser mi pareja... le gusta el futbol, no lee, le gustan las pelis americanas supercoñazo de catástrofes donde un tipo salva a la humanidad con una hoja de lechuga etc, pero que resulta ser NORMAL. No se impone reglas, no pretende ser un progre al uso, no le importa decir que le gusta ver la tele y que no le interesa la música clásica, está loco por mi y a mi me encanta; ¡puedo estar tumbada en el sofá y no para de hacerme cariñitos!, ¿cuánto hacía que no me pasaba eso?, ni siquiera me acuerdo y, sin embargo, he estado casada y he tenido dos relaciones y varios amantes en los últimos años. Qué cosas... me enamoro de los que no me quieren y me dejo querer por los que si.
También es verdad que, detras de un escéntrico e interesante macho con talentos sexuales sobrehumanos, se ocultan acomplejados escondidos detrás de una imagen, gente que me vuelve loca y que, además, me somete!!!!!!!!!
Supongo que dentro de treinta años escribiré un libro sobre mis aventuras amorosas; será divertido y morbosillo, quizás no haya mucho sobre el amor que escribir, pero así son las cosas!
De nuevo la vida tiene reservadas sorpresas para mi, no vendo el piso, no tengo inquilinos y estoy a punto de firmar el alquiler de mi nueva casa, pero todo saldrá bien, lo se, siempre sucede así.
También es verdad que, detras de un escéntrico e interesante macho con talentos sexuales sobrehumanos, se ocultan acomplejados escondidos detrás de una imagen, gente que me vuelve loca y que, además, me somete!!!!!!!!!
Supongo que dentro de treinta años escribiré un libro sobre mis aventuras amorosas; será divertido y morbosillo, quizás no haya mucho sobre el amor que escribir, pero así son las cosas!
De nuevo la vida tiene reservadas sorpresas para mi, no vendo el piso, no tengo inquilinos y estoy a punto de firmar el alquiler de mi nueva casa, pero todo saldrá bien, lo se, siempre sucede así.
martes, 17 de noviembre de 2009
Este es el fin de una etapa.
Vendo mi piso, me mudo, me voy de alquiler. Cierro el pasado y empiezo una vida nueva.
Se acabó todo esto, ahora empiezo a ser yo la protagonista, se acabó sentirme menos, dejar que me pisen, llorar, estar sola. No voy a seguir escondida en lo que fue mi refugio y mi perdición.
Nunca mas voy a permitir que nadie me diga que no soy suficiente, que no le valgo como soy, que tengo que cambiar... Nunca mas voy a permitir que nadie me grite, ni me humille, ni me diga lo que puedo o debo hacer... Nunca mas voy a permitir que nadie me mire por encima del hombro, que me juzgue, que me condene y que me castigue... Nunca mas voy a permitir que nadie me haga sentir que está mal ser como soy... Nunca mas voy a dar algo a quien no sepa apreciarlo, ni bombones, osos o flores y mucho menos mi alma al desnudo... Nunca mas voy a esperar en balde... Nunca mas voy a confiar en nadie que no merezca mi confianza, que no me la demuestre, que tenga dudas, que me mire llorar y deshacerme sin conmoverse... Nunca mas voy a estar en un segundo plano, ni me voy a conformar con las migajas...
La vida es muy corta y ya la he desperdiciado bastante. Este es el regalo que me voy a hacer por mi cumpleaños, por que me lo merezco.
Se acabó todo esto, ahora empiezo a ser yo la protagonista, se acabó sentirme menos, dejar que me pisen, llorar, estar sola. No voy a seguir escondida en lo que fue mi refugio y mi perdición.
Nunca mas voy a permitir que nadie me diga que no soy suficiente, que no le valgo como soy, que tengo que cambiar... Nunca mas voy a permitir que nadie me grite, ni me humille, ni me diga lo que puedo o debo hacer... Nunca mas voy a permitir que nadie me mire por encima del hombro, que me juzgue, que me condene y que me castigue... Nunca mas voy a permitir que nadie me haga sentir que está mal ser como soy... Nunca mas voy a dar algo a quien no sepa apreciarlo, ni bombones, osos o flores y mucho menos mi alma al desnudo... Nunca mas voy a esperar en balde... Nunca mas voy a confiar en nadie que no merezca mi confianza, que no me la demuestre, que tenga dudas, que me mire llorar y deshacerme sin conmoverse... Nunca mas voy a estar en un segundo plano, ni me voy a conformar con las migajas...
La vida es muy corta y ya la he desperdiciado bastante. Este es el regalo que me voy a hacer por mi cumpleaños, por que me lo merezco.
jueves, 15 de octubre de 2009
Me he sentido bastante angustiada toda la semana, encajando las revelaciones y con la piedra en el zapato de haber vuelto a caer en los líos de gatos con esta chica, precisamente con ella que siempre me dice A y acaba siendo Z, como decirme que vienen tres bebes y meterme de golpe diez gatos enfermos y llenos de garrapatas, por poner un ejemplo. Pero yo siempre repito, así que, gran parte de mi angustia era por tener dos gatitos tomando antibióticos y una fiera en el trastero, sola, con la única atención de una visitante durante 10 minutos al día...
La cuestión es por qué me busco esos problemas, por que la responsabilidad del SI a la chica es exclusivamente mía; descubrir eso, o ser capaz de reconocerlo es mi tarea.
Lo que está claro es que tiene que acabar y la única manera de que eso suceda es atajarlo desde la raiz. Pero, ¿cuál es el origen?, ¿me busco problemas por que no se vivir sin ellos?, es bastante probable por que siempre he tratado, en mi infancia y adolescencia, de ser la que soluciona los problemas ajenos para no tener que mirarme a mi misma. Esto también se mezcla con problemas de asertividad; me suele costar distinguir entre lo que yo quiero realmente y lo que me siento forzada a hacer.
Dependiendo de quién sea mi interlocutor, la necesidad de agradar tiene mayor o menor intensidad. También es verdad que hay personas cuya autoexigencia me empapa de tal manera que pierdo la perspectiva. Problema del otro cuando su exigencia es muy grande y problema mío cuando no soy capaz de distinguir mis propios contornos, lo cuál encajaría con esa necesidad de la que se me responsabiliza de dominar.
Si encima mezclas todo esto con el miedo a perder a una persona que se ha convertido en el punto de inflexión en tu vida, esa persona con la que ya no puedes fingir y jugar a las casitas, por que es una persona de carne y hueso y con la que querrías empezar una vida nueva. Pero eso da demasiado miedo; cuanto mayor es el sentimiento, mayor es el miedo al batacazo, sobre todo si la otra persona no te ofrece la estabilidad que suavizaría todo, mas bien lo contrario, que su inestabilidad te hace zozobrar. Ese es el momento en el que pierdes el sentido, el control y la cordura. todo se convierte en un torbellino que te arrastra. Nada tiene sentido, querrías agarrar a esa persona y no soltarla nunca, pero no te atreves a decírselo por si tu euforia le hace correr en sentido contrario. Pero como no te atreves a expresarte tratas de interpretar en cada uno de sus gestos, expresiones, tonos de voz, actos cotidianos intentando descubrir si él se quedará contigo, si alguna vez seras parte del mastil que le de la estabilidad. Pero tu le provocas aún mas devaneos, eres marejada en su ya de por si difícil travesía y, cuanto mas tumultuoso es el movimiento, mas zozobras tú, mas interpretas un papel, mas tratas de deducir sobre él... para terminar naufragando.
En definitiva y para no liar mas la madeja, ayer solucioné el problema de los gatos, fui capaz de imponerme para que vinieran a llevarselos. Mientras tanto, cogí TODOS y cada uno de los correos de distrubución de desgracias animales y los marqué como spam. Radical, pero es una medida absolutamente necesaria de profilaxis para mi espíritu en reconstrucción. Así que, en una hora, había solucionado un angustiante problema que nunca fui capaz de zanjar definitivamente.
Cuando el coche arrancó con los gatos y yo subí a mi casa, me senté en el sofá con un alivio que hacía mucho mucho tiempo que no sentía, tanto fue así que no sentí mi desgarro interior. Me acurruqué unos minutos, después me lié un porrito y me puse a ver una serie americana de investigación, que me encanta hacerlo, y disfruté de una tarde tranquila pudiendo acariciar a mis propios gatos, que se acurrucaron a mi lado agradecidos.
La cuestión es por qué me busco esos problemas, por que la responsabilidad del SI a la chica es exclusivamente mía; descubrir eso, o ser capaz de reconocerlo es mi tarea.
Lo que está claro es que tiene que acabar y la única manera de que eso suceda es atajarlo desde la raiz. Pero, ¿cuál es el origen?, ¿me busco problemas por que no se vivir sin ellos?, es bastante probable por que siempre he tratado, en mi infancia y adolescencia, de ser la que soluciona los problemas ajenos para no tener que mirarme a mi misma. Esto también se mezcla con problemas de asertividad; me suele costar distinguir entre lo que yo quiero realmente y lo que me siento forzada a hacer.
Dependiendo de quién sea mi interlocutor, la necesidad de agradar tiene mayor o menor intensidad. También es verdad que hay personas cuya autoexigencia me empapa de tal manera que pierdo la perspectiva. Problema del otro cuando su exigencia es muy grande y problema mío cuando no soy capaz de distinguir mis propios contornos, lo cuál encajaría con esa necesidad de la que se me responsabiliza de dominar.
Si encima mezclas todo esto con el miedo a perder a una persona que se ha convertido en el punto de inflexión en tu vida, esa persona con la que ya no puedes fingir y jugar a las casitas, por que es una persona de carne y hueso y con la que querrías empezar una vida nueva. Pero eso da demasiado miedo; cuanto mayor es el sentimiento, mayor es el miedo al batacazo, sobre todo si la otra persona no te ofrece la estabilidad que suavizaría todo, mas bien lo contrario, que su inestabilidad te hace zozobrar. Ese es el momento en el que pierdes el sentido, el control y la cordura. todo se convierte en un torbellino que te arrastra. Nada tiene sentido, querrías agarrar a esa persona y no soltarla nunca, pero no te atreves a decírselo por si tu euforia le hace correr en sentido contrario. Pero como no te atreves a expresarte tratas de interpretar en cada uno de sus gestos, expresiones, tonos de voz, actos cotidianos intentando descubrir si él se quedará contigo, si alguna vez seras parte del mastil que le de la estabilidad. Pero tu le provocas aún mas devaneos, eres marejada en su ya de por si difícil travesía y, cuanto mas tumultuoso es el movimiento, mas zozobras tú, mas interpretas un papel, mas tratas de deducir sobre él... para terminar naufragando.
En definitiva y para no liar mas la madeja, ayer solucioné el problema de los gatos, fui capaz de imponerme para que vinieran a llevarselos. Mientras tanto, cogí TODOS y cada uno de los correos de distrubución de desgracias animales y los marqué como spam. Radical, pero es una medida absolutamente necesaria de profilaxis para mi espíritu en reconstrucción. Así que, en una hora, había solucionado un angustiante problema que nunca fui capaz de zanjar definitivamente.
Cuando el coche arrancó con los gatos y yo subí a mi casa, me senté en el sofá con un alivio que hacía mucho mucho tiempo que no sentía, tanto fue así que no sentí mi desgarro interior. Me acurruqué unos minutos, después me lié un porrito y me puse a ver una serie americana de investigación, que me encanta hacerlo, y disfruté de una tarde tranquila pudiendo acariciar a mis propios gatos, que se acurrucaron a mi lado agradecidos.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Sobre el arte de meterse en líos
Hay personas que no saben vivir si no se meten en líos, es algo inconsciente, son personas que siempre tienen un follón del que poder quejarse y que les lleva por el camino de la amargura.
La cuestión es, ¿soy yo una de ellos?, el sábado me dijeron que soy una de esas personas, eso y otras tantas verdades mas. Todavía estoy hecha pedazos, es una sensación de vértigo, sorpresa, pánico y profunda tristeza. Ya no solo por la dureza de lo dicho, por el dolor y la, creo, rabia que había en lo que se me dijo, si no por la casi certeza de que es cierto, por lo desnuda que una se siente cuando no tenía ni la mas remota idea de algo así, por lo horrible de descubrirse siendo algo que te horroriza, por el miedo que produce no saber si seras capaz de cambiarlo (juro que lo haré, no puedo soportar la idea de ser así), lo peor de todo es el nudo que se me forma en la garganta, en lo mas profundo de mi alma, al saber que no se quién he sido, al saber que he dañado, que he contribuído a perder lo que mas quería.
No es el clásico lamento de la pérdida reciente, no, es una vivencia de autoconciencia completamente abrumadora, la pérdida es un eslabon mas con el que tendré que vivir, pero uno mismo es insustituible, por lo que la toma de conciencia de este yo real es lo que me aprieta, hasta casi llegar a ahogarme. Pero se que podré con ello, con esto y con el resto de revelaciones angustiantes.
Por de pronto, la realidad mas evidente, ese lío en el que me meto siempre y que mas angustia me produce, aquello que mas me desequilibra, ha sido erradicado de mi existencia. He puesto los medios para evitar la ocasión, así evitaré el peligro.
Ningún correo de distribución hará mella en mis momentos de debilidad por que ninguno pasará por mi bandeja de entrada.
Mi madre me dijo el lunes que estoy un poco asilvestrada, y es cierto. Es una realidad que encaja con lo que ya he descrito en un montón de ocasiones sobre mi misma, sobre ser una especie de "fierecilla indomable". Siempre he hecho las cosas a mi manera, a pesar de ser una persona bastante maleable pero poco dúctil en ocasiones, peleo a muerte por las cosas, con impertinencia y la lengua bien afilada para luego dar mi brazo a torcer con facilidad, lo que genera mucha violencia y malestar, tanto en mi como en mis interlocutores. Es como cuando alguien te agrede vervalmente y no reaccionas, no contestas nada y luego te pasas dos días con el clásico "le tenía que haber dicho...". Es que no hay peor enfado que el enfado con uno mismo. Supongo que por aquí van los tiros cuando me dicen que intento controlar, que tengo una lucha de poder... cosa de la que no soy consciente... en este caso no he tenido la misma epifanía.
La cuestión es, ¿soy yo una de ellos?, el sábado me dijeron que soy una de esas personas, eso y otras tantas verdades mas. Todavía estoy hecha pedazos, es una sensación de vértigo, sorpresa, pánico y profunda tristeza. Ya no solo por la dureza de lo dicho, por el dolor y la, creo, rabia que había en lo que se me dijo, si no por la casi certeza de que es cierto, por lo desnuda que una se siente cuando no tenía ni la mas remota idea de algo así, por lo horrible de descubrirse siendo algo que te horroriza, por el miedo que produce no saber si seras capaz de cambiarlo (juro que lo haré, no puedo soportar la idea de ser así), lo peor de todo es el nudo que se me forma en la garganta, en lo mas profundo de mi alma, al saber que no se quién he sido, al saber que he dañado, que he contribuído a perder lo que mas quería.
No es el clásico lamento de la pérdida reciente, no, es una vivencia de autoconciencia completamente abrumadora, la pérdida es un eslabon mas con el que tendré que vivir, pero uno mismo es insustituible, por lo que la toma de conciencia de este yo real es lo que me aprieta, hasta casi llegar a ahogarme. Pero se que podré con ello, con esto y con el resto de revelaciones angustiantes.
Por de pronto, la realidad mas evidente, ese lío en el que me meto siempre y que mas angustia me produce, aquello que mas me desequilibra, ha sido erradicado de mi existencia. He puesto los medios para evitar la ocasión, así evitaré el peligro.
Ningún correo de distribución hará mella en mis momentos de debilidad por que ninguno pasará por mi bandeja de entrada.
Mi madre me dijo el lunes que estoy un poco asilvestrada, y es cierto. Es una realidad que encaja con lo que ya he descrito en un montón de ocasiones sobre mi misma, sobre ser una especie de "fierecilla indomable". Siempre he hecho las cosas a mi manera, a pesar de ser una persona bastante maleable pero poco dúctil en ocasiones, peleo a muerte por las cosas, con impertinencia y la lengua bien afilada para luego dar mi brazo a torcer con facilidad, lo que genera mucha violencia y malestar, tanto en mi como en mis interlocutores. Es como cuando alguien te agrede vervalmente y no reaccionas, no contestas nada y luego te pasas dos días con el clásico "le tenía que haber dicho...". Es que no hay peor enfado que el enfado con uno mismo. Supongo que por aquí van los tiros cuando me dicen que intento controlar, que tengo una lucha de poder... cosa de la que no soy consciente... en este caso no he tenido la misma epifanía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)