jueves, 9 de octubre de 2008
De cara al invierno.
por volver a verle. Por fin llega ese rapidísimo ave a Atocha y él me espera con su tierna sonrisa en la estación, nos abrazamos... todo está en calma, todo es perfecto... Pero mi vida me espera como
un jarro de agua fría, como una alimaña agazapada en la sombra esperando a su presa.
En realidad es reconfortante saber que todo está en su caótico orden, que no estoy huyendo hacia delante, que los asuntos no resueltos no se han metido debajo de la alfombra tras una conveniente
barrida.
He necesitado unos meses para poner mi mente blogiana, o mejor, mi corazón en el blog, para poder escribir si n estar, realmente, contando verdades a medias. También es cierto que han sucedido un par de cosas que no han ayudado a continuar mi cercanía o mi confianza en el blog. Conocí personalmente a un bloguero que abandonó y me di cuenta de que la gente tiene dos caras, que oculta sus intenciones de una manera algo siniestra. Además, si hay algo que me barniza de hielo es el insulto que, junto con la mentira, me sumen en la mas absoluta indiferencia.
También conocí a una bloguera con la que pasé momentos inolvidables y a la que nunca olvidaré, una persona para la que mi puerta estará siempre abierta. Realmente he conocido gente maravillosa a través del ciberespacio, como esos cuarentañeros con alma de niño, o esos hombres misteriosos que se esconden en lugares remotos, nevados, de cuento... esos que adoran las motos, viajan a París y filosofan conmigo y unas cervezas a través de las palabras escritas o en ese lugar mágico como es La Coquet y que adoran los futones de ikea.
Adoro a la raza humana. También la odio, pero me da vida.
Y aquí estoy yo, en uno de mis momentos íntimos, sentada en mi sofá, fumando un poco y dejando libre el alma. Las vida continua y, aunque me encuentre cansada, tengo ganas de vivir y una curiosidad pausada por lo que vendrá después. He aprendido a mantener la calma y a esperar... por que mi ángel de la guarda, ese que marca una línea de vida de la que no me puedo escapar, me ha enseñado que soy una persona afortunada, que tengo mucho mas de lo que había soñado y, a veces, me gusta salirme de mi misma y observar mi vida como mera espectadora... y me gusta lo que veo, si, me gusta ver que ahí siguen mis asuntos sin resolver así como los asuntos que se acoplan a mi vida como un guante que me acaricia las manos suavemente.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Un meme titulado "mismemeces"
Estas son las normas:
- Poner el enlace de la persona por la que somos elegidos.
- Poner las reglas en tu blog.
- Compartir seis cosas que nos gusten y seis que no nos gusten.
- Elegir seis personas al final y poner los enlaces.
Así que nada...
ME GUSTA:
1. Comer salchichas crudas y frias de la nevera.
2. Quitarme los tacones al llegar a casa y ponerme ropa cómoda.
3. Que me acaricien el pelo.
4. Soñar despierta.
5. Ver a mis gatos jugar.
6. Que me susurre al oído "te quiero".
NO ME GUSTA:
1. Lo que sale de mi mientras conduzco en la ciudad.
2. Tener fiebre, toser y que me duela la cabeza.
3. Que me griten.
4. Las coles de bruselas.
5. Los pelos mojados en la ducha del gimnasio.
6. La simpleza de algunos humanos.
Se me ha hecho corto!!!, pero bueno, este meme se lo mando a: amateur, gargola, terrorista del amor, misántropo y aunqueyonoescriba.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Mismiserias...
Todo el verano he aguantado estoicamente esta especie de "esta casa es una ruina".
A principios de junio, una mañana de sábado, de esas calurosas en las que te pones a limpiar como una loca y acabas sudorosa, apestosa y con solo un objetivo, meterte debajo de la ducha y disfrutar del aguita templada, reconfortante y relajante. A ello me disponía cuando, estando en máximo estado de vulnerabilidad, completamente desnuda en la ducha, el agua empieza a salir gélida.
Como es mi costumbre en esos casos, me puse a jurar en arameo, defecándome en to lo que se menea, salgo mojada, fría, desnuda y sucia a volver a encender el calentador... pero oh!, sorpresa, el puñetero no enciende, trato de hacerlo una y otra vez, ahora ya tengo ganas de llorar... y llamo a mi padre... no se muy bien si por que necesito desahogarme o por que pretendo que él, a distancia, solucione el problema, grito, lloro, continúo jurando en arameo y él trata de calmarme... pero el puñetero calentador decide que no va a volver a encender. Menos mal que es verano.
Pues de esa guisa he continuado día tras día, duchándome con agua congelada, así tengo el cutis!!.
Al principio comencé una penosa peregrinación por los fontaneros de la zona que, o bien no aparecían por mi casa, o bien aparecían para, sin ni siquiera acercarse al aparato me decían que eso lo tenía que arreglar la propia casa... Así que los llamé... y me dijeron, sin el mas mínimo atisbo de vergüenza, que me costaría de 185 euros para arriba iva sin incluir. Pero claro, mi padre me repetía que a él le habían arreglado la misma avería por 30 euros. Así que decidí dejarlo pasar... ahora ya empieza a hacer frío y creo que sucumbiré a la estafa del arreglo de la casa original.
Hace un mes, algo debió morir en el patio interior del cuarto de baño por que empezó a oler a muerto asquerosamente durante semanas... ahora ya no huele, menos mal que la corrupción de la carne putrefacta solo dura un tiempo.
La otra noche estaba viendo la tele y algo se debió fundir en sus entrañas por que empezó a verse fatal, con rayas y perdiendo nitidez totalmente... pero bueno, algo se veía, así que lo dejé pasar hasta anoche que, sencillamente, se apagó y no ha vuelto a encenderse.
El fin de semana pasado, llegábamos a casa J y yo (esta historia ya la contaré ;) ) cuando, al entrar en la cocina, me di cuenta de que el puñetero gato se había meado sobre el microhondas, menudo momento crisis!!!!!, limpié todo rápidamente para que J no se diera cuenta de que mi casa es un estercolero y parece que la cosa quedó ahí... hasta el lunes por la noche, claro, que desarmé el microhondas pieza por pieza estropajo en mano... el balance de la hazaña es casi un dedo de menos, la madre que parió a los que fabrican las piezas!!!, las hacen como cuchillos!!!, pero bueno, tengo el microhondas como recién salido de la fábrica.
Esta mañana estaba limpia que te limpia, de repente, el aspirador se ha parado. Claro, me ha entrado la risa, pero lo peor estaba por llegar... cuando ya estaba todo limpito y me disponía a poner una lavadora, entro en la habitación del ordenador y noto olor a pis de gato..., me he defecado en todo, como mandan los cánones y he buscado el origen de la incidencia... se había meado en la impresora!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, pero qué demonios le pasa a este gato!!!!!!!, qué ganas de llorar, ainssssssssss
Total, que aquí estoy yo, con mis síndromes, que casi no me veo los pies por que parezco un puesto ambulante de melones, con una impresora irrecuperable, la tele rota, un gato con pañales y una ducha fría...
martes, 19 de agosto de 2008
la playa
Al fin me levanté y dirigí mis pasos hacia allí, flotando, embriagada por el sonido de las olas, el sabor del sobrio y dulce aire de Francia. No había nadie mas en la playa.
Me acerqué a la orilla, la espuma blanca rompía fuerte y elástica sobre mis caderas, sin inmutarse ante mi presencia, moldeando su forma, empujándome hacia el fondo.
Me dejé caer, me sumergí en la fría masa y mis pensamientos se arrugaron, flotaba tranquila, libre, feliz.
Conseguí zafarme del agua, caminé hacia la orilla, a salvo, donde me esperaba él, siempre sonriente, con su tabla, mojado. Una mirada rápida a los ojos vidriosos, a su cuerpo fibroso, la pantera negra de su tobillo. Me abrazó, me besó mientras acariciaba mi espalda, desde el principio hasta su curvado fin.
Gotitas perladas brillaban sobre mi cuerpo oscuro, tan tostado por el sol. Maná refrescante.
Volví a la toalla y me tumbé boca abajo, abrazando la tierra, dejando que el cielo, el sol y el mar nos abrazaran a ambos.
Algunas veces evoco aquellos días de aquél julio lejano, aquél año en el que Francia ganó la eurocopa, aquél año en el que celebré aquella victoria en un restaurante italiano de un pequeño pueblo de la Aquitania francesa, divertida pero sin demasiado interés.
lunes, 18 de agosto de 2008
Veranito
Lo mas parecido a los bañitos playeros es el agua de mi ducha, que como llevo con el calentador estropeado y sin energía para pegarme con el fontanero (así como sin un p... duro), sale congelada... pero una que tiene espíritu, cierra los ojos a eso de las 6 de la mañana, hora en la que una se da la primerita ducha del día, y piensa "qué fresquita está el agua de esta ducha de esta piscina llena de gente guapa, coctails y camareros macizos". Luego abro los ojos y veo a mis peludos gatos esperando a que salga de la ducha para meterse en la bañera y poder llenarme de patazas negras su blanca y pulcra superficie.
Luego están los cócteles veraniegos, que oye, una tiene tanto estilo como cualquiera a pesar de que se tome un zumo de melón batido en la batidora casera y semitumbada en el sofá frente al ventilador, con una coleta bien "apretá"y con las mejores galas en cuestión de ropa fresca de andar por casa.
Alguna escapada que otra me he hecho al pueblo, con los tres gatos... tremendos viajes... que si no fuera por las anécdotas pasadas y presentes, me habría tirado por el "cerro san juan".
Como lo que le dijo el último pastor que tuvieron en casa a mi abuelo, "D. Lorenzo, tié usté que comprar una borrica, que esta se va a morir", "y cómo sabe usted que se va a morir!", "pues por que se le paran las burracas".
Burracas significa urracas en lenguaje castellanomanchego, así que claro, ahora la broma consiste en decirle a mi abuelo que se le empiezan a parar las "burracas"... por aquello de que ha cumplido 96, pero la cosa tiene su gracia por que mi abuelo está mejor que yo.
Todas las visitas han acabado en tragedia, mas por cómo soy yo de trágica tomándome las cosas que por la importancia de los hechos en si. Cada viaje de vuelta ha sido una auténtica odisea, una vez que tengo todo preparado para salir, un gato desaparece, y es que el muy capullo se esconde en cuanto nota que va a haber movimiento... pero claro, como aquello es tan grande, me ha tocado perseguir gato, enfurecida y acabar realizando mi peor pesadilla, tener que meter partes de mi cuerpo en oscuros agujeros habitados por arañas... todavía se me ponen los pelos de punta al recordar... Ahora ya me lo tomo de otro modo, ya no lloro por la pérdida del animal si no que juro en arameo, como me dice mi amigo Ivan, hablo como un camionero ucraniano... pero es que la penúltima vez, tras perseguirlo por dos casas diferentes, me tocó meter la mano, el brazo, el hombro y parte de mi cabeza entre la leña acumulada de todo el año, suaves hilos de arácnida seda acariciaban desde mis dedos hasta mis orejas... incluyendo mi cuello, DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!, en un intento de agarrar al puñetero gato, para conseguir, únicamente, rozarlo con las puntas de mis dedos.
Aquella vez llegué a casa con heridas de guerra por todo mi cuerpo, por que claro, camionera ucraniana que es una, al final levanté toda la leña acumulada para diez inviernos en media hora, vamos, aun que hubiera tenido que luchar a brazo partido contra una araña peluda del tamaño de la jaca paca para agarrar al gato, amos hobre!!!!.
Y el verano todavía no ha acabado!!!
miércoles, 13 de agosto de 2008
Contestación a vuestros comentarios.
Lo primero, muchas gracias por seguir ahí, y ya os contaré mas cositas!!!
Besos a TOL mundo!!
miércoles, 6 de agosto de 2008
La sombra del pasado III. Conclusiones.
... en realidad, nunca hablábamos de nuestros sentimientos, como él no lo hacía, yo me callaba, contenida, deseando escuchar de sus labios que lo nuestro sería eterno, que siempre sería yo... y toda esa clase de fantasías románticas de juventud, de primer amor, fantasías que fueron cumpliéndose una a una sin necesidad de que él pronunciara las palabras mágicas. Será, acaso, que cuando pronuncias las palabras que dan forma a un sueño, el sueño se materializa en las palabras pronunciadas o escritas y se desvanece la posibilidad de que se cumpla?.
A pesar de que la capacidad de autoengaño puede llegar a tener unas proporciones desmesuradas, cada día que pasa estoy mas convencida de que uno sabe perfectamente lo que va a suceder, tenemos una intuición que casi raya con lo mágico.
Es cierto que hay gente que cambia, sin embargo, es reconfortante saber que hay personas y vínculos que jamás desaparecen, que permanecen imperturbables siempre a pesar de que las circunstancias, las vivencias, el agotamiento, te hagan perder la sonrisa. Lo que hay entre nosotros va mas allá de la pasión, mas allá de la amistad, mas allá del tiempo... un día nos volveremos a ver y volveremos a reír juntos, a carcajadas.