miércoles, 6 de agosto de 2008

La sombra del pasado III. Conclusiones.

... en realidad, nunca hablábamos de nuestros sentimientos, como él no lo hacía, yo me callaba, contenida, deseando escuchar de sus labios que lo nuestro sería eterno, que siempre sería yo... y toda esa clase de fantasías románticas de juventud, de primer amor, fantasías que fueron cumpliéndose una a una sin necesidad de que él pronunciara las palabras mágicas. Será, acaso, que cuando pronuncias las palabras que dan forma a un sueño, el sueño se materializa en las palabras pronunciadas o escritas y se desvanece la posibilidad de que se cumpla?.

A pesar de que la capacidad de autoengaño puede llegar a tener unas proporciones desmesuradas, cada día que pasa estoy mas convencida de que uno sabe perfectamente lo que va a suceder, tenemos una intuición que casi raya con lo mágico.

Es cierto que hay gente que cambia, sin embargo, es reconfortante saber que hay personas y vínculos que jamás desaparecen, que permanecen imperturbables siempre a pesar de que las circunstancias, las vivencias, el agotamiento, te hagan perder la sonrisa. Lo que hay entre nosotros va mas allá de la pasión, mas allá de la amistad, mas allá del tiempo... un día nos volveremos a ver y volveremos a reír juntos, a carcajadas.

lunes, 21 de julio de 2008

La sombra del pasado II

...estábamos en las escaleras, de pie, intentando ver qué estaba sucediendo abajo, él estaba delante de mi, muy cerca. No pude evitar cerrar los ojos y acercar mi nariz a su nuca, pero no olí nada. Sentí un impulso enorme de abrazarle, desde atrás, apoyando mi cabeza en su espalda, como aquella vez, agotada tras un largo viaje, tras una larga espera, por fin estábamos juntos. Habíamos salido a pasear por las calles de Colonia, no era muy tarde, por eso él se tumbó boca abajo en su gigantesca cama que ocupaba la mitad de la habitación, elevada sobre el piano. Cogió su libro y empezó a leer, yo me tumbé sobre su espalda, boca abajo, mi vientre sobre su pequeño culo respingón y mi cabeza sobre su espalda. Uno de los mejores sueños que recuerdo, sintiéndome reconfortada y en paz.

Por eso fuimos hacia el hotel y tomamos la última cerveza juntos en su habitación, por eso dejé que me acariciara el pelo y por eso cerré los ojos cuando me besó. Primero en el cuello, luego en la mejilla, luego en los labios.

Recuerdo bien el día en que nos conocimos, allá por el 95. Mis amigas, las de biológicas, vinieron a buscarme a la facultad para que fuésemos al cine. "Viene un guiri muy guapo, te va a encantar, tiene el pelo largo y rizado y los ojos azules", "buah", dije yo, "no me gustan los blanquitos, la tienen rosa!!!", fue mi respuesta.

Llegamos a la Gran Vía. Las chicas pululaban entre la entrada del cine y la barandilla grisácea de la calle. Él estaba apoyado en ella, con una pierna en el suelo y la otra descansando sobre uno de los relieves. Llevaba una camisa de lana, de las de aquella época, con un bolsillo delantero y una capucha. Estaba fumando un cigarrillo de liar.

Pasamos la noche entera hablando y hablando. Yo llevaba La fenomenología del espíritu y aquello hizo que habláramos sobre Alemania y sus autores. La noche siguiente me llamó y pasamos las horas recorriendo las calles en busca de algo con lo que poder construir un didgeridoo. A la salida del Morocco encontramos un tubo de cartón.

Aquella noche, como todos los días que pasamos juntos, reía a carcajadas, reíamos juntos.

Él ya no ríe como antes.

sábado, 19 de julio de 2008

La sombra del pasado.

Nos vimos por última vez en el año 2000. Aquella vez me mantuve firme y no nos besamos ni nos tocamos a pesar de que siempre estaba ahí la sombra de un torturado amor. Yo todavía estaba rota por dentro, me había dejado una y otra vez y una y otra vez había vuelto a por mi. Me sentía fuerte, tranquila, segura de haber recogido cachito a cachito cada pedazo de mi alma.

Él siempre tuvo un lugar apartado en mi memoria, nunca desapareció de mi día a día. A menudo recordaba instantes, solía recordarle paseando por lugares de Madrid. Al principio dolía, pero luego se convirtió en un recuerdo muy presente.

Por eso no tenía ni idea de si mi corazón me jugaría una mala pasada ayer, en la esquina de la Avenida del Paralel y la calle Lleida.

Ahí estaba él, tan como siempre, tan delgado, tan alto, tan él.

No hubo fuegos artificiales, no hubo punzada en el estómago, tan solo un abrazo, un abrazo en el que pude sentir, de nuevo, toda su esencia. Pero él tembló.

Pasamos la tarde en el mirador del Palacio Nacional, abrumados por las vistas, hablando como solo se pueden hablar los viejos amigos.

Por un momento, cuando él estaba delante de mi en la escalera, quise abrazarlo y poder aspirar, de nuevo, su olor.

Cayó la noche y comenzó un sorprendente concierto con espectáculo en la fuente mágica, todo parecía estudiado. Fue una noche especial.

Pero una punzada de extrañeza triste me encogió en un momento dado, ¿cómo es posible que yo estuviera ahí, sin sentir nada especial, después de tanto, tantísimo amor?, estuve totalmente ahogada, sobrepasada de tan enamorada y ahora estaba él ahí, de nuevo, como antes, pero esta vez yo no sentía nada...

martes, 1 de julio de 2008

Apunte a la entrada anterior.

Ayer olvidé hacerlo... el título "Cuaderno de vitácora" está escrito tal y como lo siento, es decir, ya se que la Real Academia de la Lengua Española insiste en que bitácora se escribe con B, pero oigan ustedes, de la misma manera que la lombarda debería ser un pescado (por el amor de dios!, lombarda es nombre de pez!), bitácora debería escribirse con V, así que, este es mi blog y lo escribo como quiero!

lunes, 30 de junio de 2008

Cuaderno de vitácora.

Resumen de la semana según el plan ideado el domingo pasado:

- Veces que he ido al gimnasio: -1
- Kilos perdidos: -500 gr
- Volumen: enoooooooooooooooorme.
- Contorno (justo debajo de los hombros): estupendamente recuperado.
- Visita al taller para ver la (maldita) lucecita que se le ha encendido: -1
- Visita al palacente que mi querida empresa posee para curso absolutamente soporífero: 1
- Secuelas de la visita al palacete comparando el lugar y la gente con mi lugar de trabajo. 1.000.000
- Subnormalidad de mi jefe: Aumentando exponencialmente.
- Gatos despanzurrados muertos de calor: 3.
- Llamadas por el anuncio de mi piso en venta: 1.
- Piropos a mi moreno playero de Marbella: Muchos :)
- Añoranza de la playita, los chiringuitos, los espetos, las copichuelas nocturnas, las reuniones de mujeres neuróticas, las conversaciones superficiales, las conversaciones profundas, las conversaciones sexuales de camioneras, etc: Tanta que repito en Agosto.
- Dinero gastado: Mejor no hacer cuentas.
- Terapeuta mandada a la p... mierda: 1.
- Estupendo viernes con amigo por la latina: 1
- Estupendo domingo rompiendo esquemas y viendo futbol con amigos: 1
- Regalos de cumpleaños olvidados desde mayo: 1
- Siestas: 7!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (+ la de hoy=8).
- Visitas a la piscina: 0

Resumen semanal: Gratificante semana de vaguería.

lunes, 23 de junio de 2008

Siglos

Hace mucho que no escribo y no tengo claro por qué, supongo que, sencillamente, no tenía muchas ganas, o puede que no tuviera nada que decir.

La verdad es que últimamente he aprendido un par de cositas sobre mi. Es como tener una especie de doble personalidad, una vive y la otra mira. La que vive siente alegrías, miedos, apatía, rabia, llora, canta... y la otra mira curiosa todas esas reacciones preguntándose por qué, pero sin demasiada intensidad, por que sabe que, manteniendo la calma, muchas cosas se explican solas.

Lo malo es que una de ellas suele dominar, es mas, domina siempre. La otra tan solo asoma sin orgullo ni pretensión alguna.

Me complico la existencia esperando ansiosamente que algo suceda, algo grande, algo que lo cambie todo... y si puede ser un príncipe azul, mejor, él tendría todas las respuestas y podría confiar en él.

Cuando te paras a pensar en las manías que tiene tu propio yo sin que tu apenas seas consciente, no puedes evitar sentir cierto vértigo al ver cuantísimas maneras tienes de ponerte la zancadilla. Luego te caes y te sorprendes, por que ahí no hay nadie que haya podido poner el pie en tu camino, absolutamente nadie... salvo tú.

Y, sin embargo, sigo soñando.

lunes, 2 de junio de 2008

¿Eutanasia o Exterminio?

Siempre digo que habría que exterminar a la raza humana y empezar de nuevo, cada día estoy mas convencida, pero también sería mas sencillo pedir la eutanasia para una vida de padecimiento y dolor. "Por favor Doctor, acabe Ud con mi sufrimiento, haga que sea rápido e indoloro".

¡Qué sentido tiene seguir así!, ¡qué puedo hacer cuando se que todo irá a peor!, ¡oh, destino cruel!...

Hoy hay huelga de "agentes de la iniquidad", perdón, de "movilidad", si señores, hoy no ponen multas... pero claro, siempre hay algún mortal cuya vida está abocada a la desgracia automovilística, a una muerte lenta y dolorosa por autoenvenenamiego y ruina existencial, siempre hay algún desgraciado al que, en los días en los que no se ponen multas, tiene la gran suerte de aparcar en un "carga y descarga" y 180€ le serán arrebatados.

Si, CIENTO OCHENTA EUROSSSSSSSSSSSSSS.

Y encima he engordado cuatro kilos.

Dejo esta entrada a medias, tengo que ir a la calle a amortizar la multa, voy a ver si me emborracho y me estampo contra las dependencias mas próximas de la policía municipal, con el coche cargado con diez kilos de heroína, un cadáver en el maletero, veinte kilos de cloratita y hablando por el móvil, que seguro que eso no tiene tanta multa.