sábado, 19 de julio de 2008

La sombra del pasado.

Nos vimos por última vez en el año 2000. Aquella vez me mantuve firme y no nos besamos ni nos tocamos a pesar de que siempre estaba ahí la sombra de un torturado amor. Yo todavía estaba rota por dentro, me había dejado una y otra vez y una y otra vez había vuelto a por mi. Me sentía fuerte, tranquila, segura de haber recogido cachito a cachito cada pedazo de mi alma.

Él siempre tuvo un lugar apartado en mi memoria, nunca desapareció de mi día a día. A menudo recordaba instantes, solía recordarle paseando por lugares de Madrid. Al principio dolía, pero luego se convirtió en un recuerdo muy presente.

Por eso no tenía ni idea de si mi corazón me jugaría una mala pasada ayer, en la esquina de la Avenida del Paralel y la calle Lleida.

Ahí estaba él, tan como siempre, tan delgado, tan alto, tan él.

No hubo fuegos artificiales, no hubo punzada en el estómago, tan solo un abrazo, un abrazo en el que pude sentir, de nuevo, toda su esencia. Pero él tembló.

Pasamos la tarde en el mirador del Palacio Nacional, abrumados por las vistas, hablando como solo se pueden hablar los viejos amigos.

Por un momento, cuando él estaba delante de mi en la escalera, quise abrazarlo y poder aspirar, de nuevo, su olor.

Cayó la noche y comenzó un sorprendente concierto con espectáculo en la fuente mágica, todo parecía estudiado. Fue una noche especial.

Pero una punzada de extrañeza triste me encogió en un momento dado, ¿cómo es posible que yo estuviera ahí, sin sentir nada especial, después de tanto, tantísimo amor?, estuve totalmente ahogada, sobrepasada de tan enamorada y ahora estaba él ahí, de nuevo, como antes, pero esta vez yo no sentía nada...

6 comentarios:

amateur1965 dijo...

Muchas veces son mejores los recuerdos anteriores en nuestro pensamientos que lo realidad.

UN beso encanto

Chris Stevens dijo...

Más q "yo", suele ser siempre "entonces". Sin ser conscientes, cada día en nosotros algo se oculta, algo renace, algo aparece, algo se muere, y a todo eso le llamamos siempre "yo", lo cual es realmente problemático.

Yo (válgame la redundancia) también puedo certificar eso de q el tiempo no pasa en balde. Y en este caso, aunq use las mismas palabras, no se trata de citar un estúpido refrán.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

El tiempo pasa y las personas maduramos. Nada sigue igual aunque creamos que todo es lo mismo y que son los otros los que cambian. Para bien de nuestro yo, sabemos que es lo que necesitamos y lo que no. ¡Hoy es otro momento y lo que tenga que llegar, "llegará", pero será algo nuevo, lo demás, quedará guardado el el baul de los recuerdos!
Besicos muchos guapa

Sun-T dijo...

Hace un mes el telefono sono, y era la Reina de Corazones. Aquella que en un momento dado me rompio-hace años- el corazon.Ahora acechada por un ataque de nostalgia recupero mi numero y me llamo. Y a traves de miles de Kmts. senti en ella la desesperada sensacion de ser amada, de querer recuperar momentos magicos que yo le di y nadie supo volver a recrear en su azarosa vida. Yo solo senti ese vacio del que tu hablas; hubiera dado lo que fuera por uno de sus besos suaves, largos y humedos, hubiera bendido mi alma al diablo por enrredar mis manos en su pelo revoltoso in cluso me habia sacrificado por una sola de sus sonrisas. Hoy solo senti un desasosiego por lo que pudo haber sido y no fue.Pero ya me canse de sufir por ella, descubri que la culpa no fue mia. Derrame una inutil lagrima por los tiempos pasados y segui mi camino......aunque se que el dia menos pensado la Reina de Corazones volvera a llamar
Un beso desde la ataraxia

Nanny Ogg dijo...

El tiempo es lo que tiene: acaba hasta con el amor que creíamos más profundo. La vida cambia, la gente cambia, es normal y está bien ¿no?

Besos

Gárgola dijo...

Si te rompió el corazón y todo lo que cuentas aquí, creo que debes dar gracias por no sentir nada... éso quiere decir que estás curada. Una mala experiencia amorosa hace daño y es mejor no volver a tomar ese camino. saludos :)